lunes, 18 de mayo de 2009

Revolución de terciopelo.

Revolución de Terciopelo

La revolución de terciopelo fue el movimiento pacífico por el cual el partido comunista de Checoslovaquia perdió el monopolio del poder y se volvió a la democracia.

Los vientos aperturistas y liberalizadores procedentes de la Unión Soviética a través de la denominada Perestroika, llevada a cabo por Mijaíl Gorbachov a partir de 1985, se concretaron en el conjunto de sus países aliados con el inicio de paulatinas reformas políticas. En el caso de Checoslovaquia hay que remontarse al año 1977, fecha en que un grupo de intelectuales, siguiendo la línea del espíritu de la Primavera de Praga, publicaban un manifiesto denominado "Carta 77", en el que expresaban su disidencia con el régimen establecido.

En 1989, el tiempo de cambios en Europa, la gente de Checoslovaquia sabia sobre la caída del socialismo Soviético y las caídas de regimes en países cercanos a través de la radio (Radio Free Europe). El 17 de noviembre en Praga la policía atacó a miles de estudiantes que protestaban contra el régimen comunista. Este suceso provocó el inicio de las manifestaciones. Se creó el Foro Cívico dirigido por el dramaturgo Vaclav Havel, y dentro del Partido Comunista Checoslovaco se evidenciaban luchas de poder entre sectores inmovilistas como Gustav Husak y reformistas como Ladislav Adamec, como consecuencia se crea un clima tenso.

Tras la huelga general del 27 de noviembre de 1989 y la falta del apoyo del aliado soviético, el Partido Comunista checoslovaco abandonó el poder. El hasta entonces valedor de la ortodoxia comunista, Gustav Husak, dimitía el 10 de diciembre como Presidente de la República. Los acontecimientos se precipitaron y antes de finalizar el año 1989 Vaclav Havel accedió a la jefatura del Estado y Alexander Dubcek a la presidencia del Parlamento. En junio de 1990 se celebraron elecciones democráticas de las que saldrían vencedores el Foro Cívico y el Foro Público Contra la Violencia, variante eslovaca del primero.

La evolución política y las escisiones posteriores de estos partidos se iban a plasmar durante los años 1991 y 1992, así como un poderoso movimiento nacionalista secesionista que se traduciría en la independencia entre la República Checa y Eslovaquia en el año 1993. Vaclav Havel se convertiría en el primer presidente de la República Checa y Vaclav Klaus en primer ministro, mientras que en Eslovaquia sería Vladimir Meciar el nuevo jefe de Estado. En 2004 ambos países ingresaron de forma conjunta en la Unión Europea y la Alianza del Atlántico Norte (OTAN).

Ataque químico a Halabja

Ataque químico a Halabja
El ataque químico a Halabja fue una serie de incidentes militares ocurridos entre el 16 de marzo y el 19 de marzo de 1988, en el contexto de la Guerra Irán-Iraq, cuando fuerzas iraquíes utilizaron armas químicas contra la localidad kurdo-iraquí de Halabja causando gran mortandad entre la población civil. Se estima que por lo menos 5000 personas murieron en el ataque.
El Ataque
Práctiamente todos los testimonios actuales del incidente apuntan a que Iraq fue el responsable de los ataques con gas nervioso contra la ciudad de Halabja, controlada en esos momentos por tropas iraníes y guerrillas kurdas aliadas con Teherán. El ataque comenzó en la tarde del 16 de marzo de 1988, cuando un grupo de ocho aviones comenzó a arrojar bombas químicas, y se extendió a lo largo de toda la noche con agentes múltiples como el gas mostaza y los gases nerviosos sarín, tabun y VX, entre otras sustancias.
Controversias
La masacre de Halabja no levantó protestas de la comunidad internacional por aquellas fechas. Iraq era entonces un buen aliado de los Estados Unidos y se hizo circular la versión de que las muertes se habían producido accidentalmente cuando los ocupantes iraníes manejaban agentes químicos, según consta en documentos desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Al terminar la guerra y deteriorarse las relaciones de Iraq con el resto del mundo, comenzaron las acusaciones contra este país. Fue el informe de Pascal Zanders, del Proyecto de Guerra Química y Biológica en el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI) quien concluyó por primera vez que el culpable de los ataques había sido Iraq y no Irán.
Los agentes químicos fueron manufacturados en Iraq con tecnología y sustancias precursoras procedentes de numerosas naciones occidentales entre las que cabe destacar Estados Unidos y Alemania aunque también India, Singapur y España. Según el Informe Riegle del Senado estadounidense, estos países habían suministrado a Iraq inteligencia satelitaria, helicópteros de dispersión de agentes químicos y hasta 60 toneladas de dimetil metilfosfonato, un precursor para venenos nerviosos, a través de una empresa de Nashville. Además, se ha sugerido repetidamente que Donald Rumsfeld –en aquella época enviado especial de Reagan para el Oriente Medio– dio su visto bueno al uso de armas químicas contra el enemigo común iraní. Por todo ello, se tardó años en establecer la verdadera responsabilidad sobre el incidente pese a que en aquellos momentos las tropas iraquíes desarrollaban un amplio ataque sobre el sector conocido como la Ofensiva de Al-Anfal.

División Azul

División Azul



La división 250 de la Wehrmacht. Einheit spanischer Freiwilliger de la Wehrmacht, más conocida como la División Azul (Blaue Division, para el ejército alemán), fue una unidad de voluntarios españoles que sirvió a partir de 1941 (y oficialmente hasta 1943) en el bando alemán durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente en el frente oriental contra la Unión Soviética. OrigenAunque España no se incorporó oficialmente a la II Guerra Mundial del lado de la Alemania nazi, el general Francisco Franco permitió a voluntarios enrolarse en el ejército alemán. De este modo, podía mantener la neutralidad española mientras que simultáneamente compensaba a Hitler por su ayuda durante la Guerra Civil Española (véase Legión Cóndor). El Ministro de Asuntos Exteriores de la época, Ramón Serrano Súñer, sugirió la creación de un cuerpo voluntario, al principio de la Operación Barbarroja, y Franco envió una oferta oficial de la ayuda a Berlín. Hitler aprobó el uso de voluntarios españoles el 24 de junio de 1941. Los voluntarios se presentaron en los banderines de enganche de todas las áreas metropolitanas en España. Los cadetes de la Escuela de Oficiales de Zaragoza se ofrecieron voluntariamente en gran número.Inicialmente, el gobierno español se preparó para enviar cerca de 4.000 hombres, pero cambió de idea al descubrir que había voluntarios suficientes para formar una división completa (18.104 hombres, de los cuales 2.200 eran oficiales y el resto soldados). Según una estimación del embajador alemán, se habrían podido formar 40 divisiones en esta convocatoria. El cincuenta por ciento de los oficiales y soldados eran militares de carrera, muchos de ellos falangistas veteranos de la Guerra Civil y estudiantes de las distintas universidades. El general Julio Esteban Infantes fue el designado para conducir a los voluntarios, sin embargo, posteriormente fue Agustín Muñoz Grandes quien le sustituye.Como los soldados no podían utilizar el uniforme del ejército español, adoptaron un uniforme simbólico que abarcaba las boinas rojas de los carlistas, unos pantalones de color caqui usados en la Legión y las camisas azules de los falangistas, por lo que se empezó a llamar División Azul. Este uniforme peculiar se utilizaba únicamente durante los permisos en España; en el campo de batalla, los soldados usaron el uniforme gris de la Wehrmacht, ligeramente modificado para mostrar en la parte superior de la manga derecha la palabra «España» y los colores nacionales españoles.El 13 de julio de 1941 salió de Madrid para Grafenwöhr (Baviera) el primer tren de voluntarios para pasar cinco semanas de instrucción. Al cuerpo formado por estos voluntarios se le dio la denominación de "250. Einheit spanischer Freiwilliger" División de Infantería del ejército alemán, y fue dividido inicialmente en cuatro regimientos de infantería. Para acomodarse a la organización estándar del ejército alemán, uno de los regimientos se eliminó, y sus efectivos se reintegraron en los tres restantes. Los regimientos tomaron el nombre de las tres ciudades españolas de donde procedía la mayoría de los voluntarios: Barcelona, Valencia y Sevilla. Cada regimiento tenía tres batallones, formados por cuatro compañías cada uno, así como un regimiento de artillería dotado de tres baterías de 150 mm y de una batería pesada de refuerzo.Los aviadores voluntarios formaron la Escuadrilla Azul, la cual, a bordo de aviones Bf 109s y FW 190s, fue acreditada con 156 derribos de aviones soviéticos.El 20 de agosto, tras tomar juramento, la División Azul fue enviada al frente ruso. Fue transportada en tren a Suwalki, Polonia, desde donde tuvo que continuar a pie. Después de avanzar hasta Smolensk, se desplegó en el asedio de Leningrado, donde pasó a formar parte del XVI Ejército alemán. Entrada en combateLa División Azul sufrió fuertes pérdidas en el frente de Leningrado, debidas tanto al combate como a la acción del frío. A partir de mayo de 1942 empezaron a llegar desde España más efectivos para cubrir las bajas y relevar a los combatientes heridos. Hasta 46.000 voluntarios sirvieron en el frente del Este, de los cuales alrededor de unos 24.000 eran reclutas. Muchos de ellos fueron condecorados por acción y valor tanto por el ejército español como por el alemán.Después de la caída del frente en Stalingrado, la situación cambió y mas tropas alemanas fueron desplegadas en relevo de las españolas. Esto coincidió con el cambio en el mando de la división, que fue asignado al general Emilio Esteban Infantes. Eventualmente los aliados comenzaron a ejercer presiones sobre Franco para que retirase las tropas voluntarias. Las negociaciones iniciadas por éste a finales de 1943 concluyeron con una orden de repatriación escalonada el 10 de octubre.El número de pérdidas de la División Azul se elevó a 4.954 muertos y 8.700 heridos. Además, las fuerzas rusas tomaron 372 prisioneros de esta división, de la Legión Azul o de los voluntarios de las SS 101, conocidos como la Spanische Freiwilligen Kompanie. De éstos, 286 fueron mantenidos en cautiverio hasta 1954, en que volvieron a España en la nave Semíramis, fletada por la Cruz Roja. Los últimos españoles en las filas del III ReichAlgunos soldados españoles rechazaron volver (entre 1.500 y 3.000 hombres). Hubo también voluntarios españoles en otras unidades alemanas, principalmente en las Waffen-SS, y otros voluntarios atravesaron la frontera española furtivamente por Lourdes, Francia. Las nuevas unidades fueron llamadas colectivamente la Legión Azul. Los españoles seguían siendo inicialmente parte de la 121 División de Infantería, pero aun así se ordenó la repatriación de esta unidad en marzo de 1944, siendo transportada de nuevo a España el día 21.El resto de los voluntarios fueron reagrupados en otras unidades alemanas, como la 3ª División de Montaña y la 357 División de Infantería. Otra unidad fue enviada a Letonia. Dos compañías se unificaron con el regimiento de los Brandemburgueses y la 121 División alemana en Yugoslavia para luchar contra los partisanos de Tito. Cincuenta españoles entraron en los Pirineos para combatir a la resistencia francesa. La 101 compañía Spanische Freiwilligen Kompanie der SS 101, de 140 hombres, compuesta por cuatro pelotones de fusileros y un pelotón de oficiales, fue unida a la 28ª División de Voluntarios Granaderos Valones de la SS, luchando en Pomerania contra el ejército soviético.Más adelante, como parte de la 11 División voluntaria Nordland de los SS Panzergrenadier y al mando del SS-Haupsturmführer Miguel Ezquerra, luchó los últimos días de la guerra contra tropas soviéticas en la batalla de Berlín. La contribución militar de la División Azul fue estimable en comparación con su fuerza, como lo puede testimoniar la cantidad de medallas y condecoraciones recibidas. Balance de bajasEn total, unos 47.000 soldados sirvieron en la División Azul en Rusia. Entre 4.500 y 5.000 de ellos encontraron la muerte, y más de 8.000 fueron heridos. 321 fueron hechos prisioneros de guerra por el ejército soviético, y los últimos fueron repatriados a España en 1954, llegando al puerto de Barcelona el 2 de abril de 1954 en el ahora célebre barco Semíramis. CondecoracionesConcedidas a los soldados y los oficiales de la División Azul: 2 Cruces de Caballero (una con Hojas de Roble) 2 Cruces de oro 138 Cruces de Hierro de Primera Clase 2.359 Cruces de Hierro de Segunda Clase BatallasBatallas en las cuales la División Azul (o sus veteranos) participó: Sitio de Leningrado Primera Batalla de Leningrado Batalla de Volkhov Batalla de Udarnik Primera batalla de Smiesko Batalla de Sitno Batalla de Muravji Batalla de Nikitkino Batalla de Possad Segunda Batalla de Sitno Batalla de Schevelevo Tercera batalla de Volkhov Batalla de Maloye Samoshie Batalla de Poselok Batalla de Krasny Bor Batalla de Putrolovo Batalla de Pushkin Batalla de Berlín (elementos que pertenecieron a la División Azul)

Jemeres rojos

Jemeres Rojos Pol Pot.
Jemeres Rojos es el nombre con el que fue conocida la organización comunista camboyana que, tras la Guerra de Vietnam, la expulsión de los Estados Unidos y el derrocamiento del general Lon Nol, tomó el poder el 17 de abril de 1975 y fundó la Kampuchea Democrática, un nuevo estado comunista bajo la dirección de Pol Pot, su principal líder.
Durante los cuatro años que duró su régimen, sus acciones y maneras de imponer su política condujeron a lo que se conoce como el «genocidio camboyano», actos que, en la actualidad, están siendo juzgados por un tribunal internacional en Phnom Penh por crímenes contra la humanidad.
El fin del régimen de los Jemeres Rojos, en 1979, fue consecuencia de la invasión de Camboya por Vietnam; a partir de ese momento, los Jemeres Rojos se convirtieron en una guerrilla de guerra fría aliada de China y EE. UU. y una vez que estos les retiraron su apoyo hacia 1989, se adaptó convirtiéndose en una guerrilla del tipo que suele relacionarse con las economías de guerra.

Jemeres Rojos es el nombre con el que se conoce habitualmente al oficialmente llamado Partido Comunista de Camboya y después Partido Democrático de Kampuchea. El nombre Jemeres Rojos fue la manera con que los denominó el rey Norodom Sihanuk en los años 50, y así se popularizó a través del francés. Los miembros de la organización, sin embargo, no lo usaban, entre otras cosas porque preferían el gentilicio kampucheo a khmer.
Hacia el poder
El Partido Comunista de Camboya se conformó en 1951, aunque en sus primeros años fue parte dependiente del Partido Comunista de Vietnam. En los años 70 cambia el nombre por Partido Democrático de Kampuchea.
La ideología de los Jemeres Rojos mezclaba una interpretación subjetiva y de extremaizquierda del maoísmo, centrándose en su exaltación del campesinado, con las ideas anti-colonialistas propias de las guerras de liberación nacional. A esto se añadió el rencor hacia la subordinación de los comunistas camboyanos a los vietnamitas. El resultado final fue una combinación de maoísmo de palabra con un nacionalismo extremo en la práctica, llegando a posturas racistas.
Los Jemeres Rojos en el poder
Con los Jemeres Rojos se llevó a cabo el denominado genocidio en donde murió una cuarta parte de los habitantes del país, cifra no inferior a los dos millones de personas más las secuelas que ello significó para el país en general.
Pervivencia de los Jemeres Rojos (1979-89)
El régimen de los Jemeres Rojos terminó con la captura de Phnom Penh el 7 de febrero de 1979 por parte del ejército vietnamita, poniendo fin al experimento social ultra-izquierdista de Pol Pot. Así, tras una rápida campaña iniciada en diciembre de 1978 motivadas por escaramuzas fronterizas, Camboya queda una vez más bajo control extranjero, en este caso en la órbita vietnamita, en la que ya había permanecido con anterioridad a la colonización francesa.
A pesar del tradicional recelo camboyano hacia sus vecinos vietnamitas, la insostenibilidad del régimen de los Jemeres Rojos facilitó en parte la aceptación del nuevo ocupante, como muestra el gran número de defecciones de antiguos miembros del régimen de Pol Pot, que ahora constituirían la base de poder de la apresuradamente proclamada República Popular de Kampuchea.
En este momento, la facción aún leal a Pol Pot, manteniendo las siglas de la Kampuchea Democrática y exacerbando su discurso nacionalista, se retiró al occidente del país, desde donde llevaría a cabo una guerra de guerrillas contra el nuevo régimen de Phnom Penh.
Durante el agitado primer año del nuevo gobierno, el temor a la potencia ocupante, unida a una mala cosecha de arroz provocada por una sequía, llevarían a decenas de miles de camboyanos a huir del país y establecerse en campamentos de refugiados al otro lado de la frontera tailandesa. Dichos campos estarían dirigidos por, y encuadrados en, las tres facciones opositoras al nuevo régimen: los jemeres rojos, la pro-monárquica FUNCINPEC y el KPNLF funcionarán como base de retaguardia y reclutamiento para las operaciones de las milicias de estas tres facciones en el interior de Camboya.
Sin embargo, la facción que más apoyos internacionales recabaría sería la de la Kampuchea Democrática (KD). Así, la llegada a Tailandia de varios miles de soldados de los Jemeres Rojos, seguidos de sus familias, fue bien acogida por el gobierno, que alimentó, vistió, y asentó a varios miles de combatientes, que pronto empezarían a recibir también armamento chino a través de Tailandia. Tal y como ha señalado ACNUR, los campamentos controlados por los Jemeres Rojos, (Chong Khao, Phlu Noi , Phu Noi, Huey Cherng, etc) el control sobre la población refugiada era mucho mayor que en los campamentos dirigidos por las demás facciones. Los civiles de dichos campamentos tenían el estatus de refugiados políticos, siendo mantenidos así (aparte de un mínimo comercio y actividades económicas con el exterior) por las agencias de las Naciones Unidas, con lo que se dejaba las manos libres a la milicia de la KD para reorganizarse y reconstituirse en una efectiva fuerza de combate a la altura de 1982.
A nivel internacional, la creciente dependencia de la República Socialista de Vietnam y de su satélite la República Popular de Kampuchea con respecto a la URSS, tuvieron como efecto la inmediata hostilidad de China y de sus aliados anti-soviéticos Tailandia, Singapur y EEUU. La hostilidad de estos poderes al gobierno de Pnohm Penh conllevó el mantenimiento del asiento en la Asamblea General de las NN.UU. por parte de la KD. En cuanto al apoyo militar, aunque dichas potencias mantuvieran cierto apoyo a FUNCINPEC y al KPLNF, era el Khmer Rojo quien era percibido como la facción opositora más efectiva en el campo militar y la que, por tanto, recibiría mayor cantidad de material.
Para hacer más presentable su imagen ante la comunidad internacional de la que ahora dependían, en Septiembre de 1981, los dirigentes de la KD disolvieron formalmente el Partido Comunista de Kampuchea y abjuraron del comunismo para declarar su apoyo hacia la economía de mercado y el respeto a la tradición religiosa, sin por ello reestructurar su liderazgo, es decir, manteniendo a Pol Pot, Khieu Samphan y Ieng Sary en el poder. Dicho lavado de imagen permitió, sin embargo, un acercamiento a las otras facciones anti-vietnamitas y anti-comunistas del FUNCINPEC y el KPLNF, hasta unificarse en 1982 en el Gobierno de Coalición de la Kampuchea Democrática (GCKD).
Dicho gobierno estaría, de facto, en manos del Khmer Rojo, pues mantuvieron en el mismo la cartera de exteriores, el asiento en la ONU y el control de más de la mitad de los 40.000 milicianos de la coalición. Para llamar la atención internacional, la coalición llevó a cabo en 1982 una ofensiva sobre el oeste de Camboya, tomando una serie de posiciones, de las que serían expulsadas por el ejército de la RPK en una serie de contraofensivas lanzadas entre 1983 y 1985, tras lo cual la frontera fue fuertemente minada. A lo largo del resto de la década de los ochenta, la situación quedó enquistada en una forma de conflicto de baja intensidad característico de otros escenarios de la Guerra Fría. El mantenimiento de dicho conflicto fue minando los recursos y legitimidad tanto de la RPK como de sus patronos vietnamitas (en lo que algunos autores han llamado "el Vietnam de Vietnam" ).
La salida del conflicto empezó a perfilarse tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la llegada al poder de la administración Clinton en EE.UU. Este cambio de contexto llevó a un relajamiento en las relaciones entre los actores internacionales. La URSS, en proceso de disolución había perdido capacidad de intervención. En Septiembre de 1989, Las tropas vietnamitas abandonaban Camboya. Al año siguiente EEUU dejó de reconocer la legitimidad del CGKD y China disminuyó de forma parecida su apoyo.
En 1991, los acuerdos de París llevaron a un consejo de coalición entre las cuatro facciones presidido por el Príncipe Sihanouk y se establecía una presencia de las NN.UU., la UNTAC (United Nations Transitional Authority in Cambodia) hasta la celebración de elecciones en 1993. Con este proceso se ponía fin al conflicto camboyano en su fase de conflicto de baja intensidad de guerra fría.
Pervivencia de los jemeres rojos (1989-99)
El fin de la guerra fría y el proceso de paz en curso, dejó al Jemer Rojo sin las fuentes de apoyo externo de las que venía dependiendo desde su derrocamiento del poder en 1979. Enquistada en la violencia, dicha facción evolucionaría de forma parecida a otros grupos insurgentes de la década de los noventa, desde una típica guerrilla de Guerra Fría, que recibe su financiación de un poder externo, a una guerrilla depredadora, obligada a subsistir de los recursos fácilmente explotables y comercializables. En este caso explotables era la madera y en menor medida, las piedras preciosas. Según fuentes militares tailandesas, el Jemer Rojo obtendría de este comercio alrededor de un millón de dólares mensuales, aunque según Michael Renner y otros autores la cifra oscilaría entre 120 y 240 millones anuales. La explotación de la madera se llevaba a cabo por parte de empresas tailandesas vinculadas a altos mandos del ejército de este país que compraban al Jemer Rojo licencias de explotación.
El evidente riesgo que este comercio entrañaba para la pacificación de la zona llevó a la ONU a decretar en septiembre de 1992 una prohibición de las importaciones de madera camboyana. Tailandia se resistió a cumplir dicha prohibición hasta que la ONU amenazó con un embargo petrolífero. A partir de 1994, una vez que expiró la prohibición internacional, el nuevo gobierno camboyano aplicó un embargo nacional sobre la exportación de madera. A partir de entonces, el tráfico de madera ilegal, continuó pero por cauces más difíciles. En este caso, las conexiones entre altos mandos de los ejércitos camboyano y tailandés permitieron la continuación de este tráfico para su beneficio personal, pero la fuente de financiación de la guerrilla Jemer se iría restringiendo progresivamente.
En el plano político, a pesar de unirse a los acuerdos de París, el Jemer Rojo, argumentando que Vietnam mantenía secretamente el control del país, asesinaría más de un centenar de civiles durante el mandato de la UNTAC . Mientras el país se convertía en una monarquía constitucional bajo el mandato de Hun Sen y el príncipe Ranaridh, el Jemer Rojo boicoteaba las elecciones y, tras el fracaso de los intentos por integrarlo en el juego político, el movimiento fue ilegalizado en 1994. La ilegalización produjo una oleada de deserciones y el Jemer Rojo se vio reducido a un núcleo duro de dirigentes al mando de unos 5.000 combatientes que controlaban alrededor de una quinta parte del territorio nacional. La espiral de represión, violencia y defecciones que alcanzó un punto culminante en 1996, cuando Ieng Sary, mano derecha de Pol Pot, se pasó al bando gubernamental junto a miles de seguidores. A partir de este momento, el Jemer Rojo se desintegra en luchas internas. Pol Pot fue desplazado por Ta Mok. Posteriormente, tras un intento de retomar el control, en el que asesinó a otro dirigente, (Son Sen), y a su familia, Pol Pot terminó condenado a un arresto domiciliario definitivo hasta su muerte en 1997. Este hecho marca el fin del Jemer Rojo. Sin apoyo exterior desde hacía ocho años, con las fuentes de financiación cada vez más restringidas y con la desaparición de su líder histórico, (un proceso paralelo al de la UNITA tras la muerte de Jonás Savimbi) la guerrilla desaparece. Al poco, los combatientes residuales se desmovilizaron (1998) y los campamentos de refugiados que controlaban serían desmantelados, con la repatriación de 46.000 refugiados en la operación Repat 2 de ACNUR .
El proceso contra los jemeres rojos
La posibilidad de llevar a juicio a los responsables del genocidio camboyano se vio obstaculizada por varios factores:
1. La pervivencia, de una u otra forma, de los Jemeres Rojo hasta 1997-1998.
2. La muerte natural de su principal e histórico dirigente, Pol Pot, en 1998, sin ser llevado jamás ante un tribunal legítimo. Incluso después de abierto el proceso, moriría en 2006 Ta Mok, el sucesor legítimo de Pol Pot.
3. La dificultad de llevar a cabo un juicio imparcial contra los líderes de la Kampuchea Democrática, dada la progresiva absorción de sus efectivos dentro de las estructuras del estado y la rendición pactada de sus líderes.
De los cuadros de los Jemeres Rojo, únicamente dos fueron detenidos:
1. Khaing Khek Iev: conocido como Duch y considerado responsable del centro de tortura de Tuol Sleng, por donde pasaron 20.000 víctimas del genocidio.
2. Chhit Choeun: conocido como Ta Mok y último comandante de la guerrilla Jemer. Considerado responsable directo de la masacre de 30.000 personas en Angkor Chey, llevó a cabo lucrativas relaciones con hombres de negocios tailandeses hasta su arresto en 1999. Murió en julio de 2006, a las mismas puertas de la realización del Tribunal Internacional para el Juicio a los Jemeres Rojos.
De los cuadros supervivientes que negociaron su defección, tanto las NN.UU. como los organismos de DD.HH. señalan como máximos responsables a:
1. Ieng Sary: ministro de exteriores entre 1976 y 1978 y posteriormente comandante responsable de una región rica en madera y gemas. Aministiado por el rey Norodom Sihanouk.
2. Nuon Chea: conocido como Camarada Nª2, considerado lugarteniente de Pol Pot.
3. Khieu Samphan: Jefe de Estado entre 1976 y 1979 y posteriormente jefe del gobierno rebelde, que en 1985 sucedió a su cuñado Pol Pot al frente del Jemer Rojo.
Tanto Hun Sen como el príncipe Ranaridh presionaron para que el tribunal fuese camboyano y censuraron públicamente al opositor Sam Rainsy por apoyar las tesis de la ONU de un tribunal internacional. La sospecha de la ONU y de los organismos de DDHH radicaba que la absorción por parte del sistema de los antiguos miembros del Jemeres Rojo, si bien había facilitado la paz, imposibilitaba un juicio imparcial de los acusados de genocidio, en caso de que el tribunal tuviese un carácter nacional. Dicha sospecha se basaba en que no solo la mayoría de los miembros del gobierno había formado parte de o cooperado con el Jemer Rojo durante el periodo 1975-1979 (incluyendo al Primer Ministro Hun Sen o al propio Sihanouk) sino que a la altura de septiembre de 1999, antiguos efectivos de la guerrilla ya desmovilizados amenazaban con un retorno de la guerra civil si se enjuiciaba a sus líderes. Por su parte el abogado de Ta Mok amenazaba con la apertura de casos paralelos contra tres ex presidentes de EE.UU. por el apoyo prestado al Jemer Rojo.
El bloqueo de la situación se hace patente en febrero de 2002, cuando la ONU anuncia su retirada de las negociaciones argumentando que no confía en la neutralidad, objetividad e independencia de un tribunal camboyano. El tribunal, que fue finalmente designado el 4 de mayo de 2006, y que empezaría a operar a principios de 2007 tendría una composición mixta de miembros tanto camboyanos como extranjeros.
Finalmente, el 17 de febrero de 2009 comienzan los juicios. El primero en enfrentar los cargos de genocidos es Kaing Guek Eav, también conocido como "Duch".

Ofensiva del Tet

Ofensiva del Tet



La ofensiva del Tet fue una operación militar planificada por el gobierno de Vietnam del Norte y ejecutado por el EVN y el Vietcong en 1968 contra las fuerzas aliadas lideradas por Estados Unidos, especialmente el ARNV, durante la guerra de Vietnam.La planificación de la ofensiva fue meticulosa y la ejecución bien realizada, pero los resultados militares resultaron desastrosos; no así las consecuencias políticas, especialmente en Estados Unidos, pues supuso un giro de la guerra hacia la derrota de la coalición.Objetivos La Ofensiva del Tet tiene un precedente en la Guerra de Indochina cuando el Viet Minh anunció con gran despliegue propagandístico que Ho Chi Minh estaría en Hanoi para celebrar el año nuevo lunar vietnamita (fiesta del Tet). Más de diez años después los preparativos fueron más discretos; en julio de 1967 Hanoi citó a sus diplomáticos para una reunión donde se decidiría esta ofensiva.Al mismo tiempo se entablaron contactos con el FLN para realizar las ofensivas conjuntamente.Las dos fuerzas deberían ejercer una presión tal sobre el ejército del Sur que se desmoronaría y la victoria, si no completa, estaría mucho más cerca.La campaña de distracción Para tener ocupadas a las tropas estadounidenses y vietnamitas y lograr una gran sorpresa Hanoi preparó tres grandes operaciones. Campaña diplomática ofreciendo nuevas propuestas de paz que desconcertaron al equipo del presidente Lyndon B. Johnson sobre lo que realmente estaban preparando. • Ataques con varias divisiones e incluso carros de combate contra las posiciones de las Fuerzas Especiales en Loc Ninh en las Tierras Altas Centrales. Esta posición era de gran importancia porque cortaba la Ruta Ho Chi Minh de camino hacia Saigón. Además, otros autores, añaden el Sitio de Khe Sanh como parte de la operación, para mantener distraídas a las fuerzas estadounidenses del objetivo principal. • La fecha para lanzar la operación fue escogida meticulosamente. En esos días muchos soldados del sur estarían de permiso. La CIA y otros servicios habían percibido algunos de estos síntomas y habían informado de ello; pero no fueron tenidos lo suficientemente en cuenta por incompletos.La ofensiva El 21 de enero comenzó el Sitio de Khe Sanh y los informes sobre preparativos de una gran ofensiva ya no se tuvieron en cuenta.Los ataques El 30 de enero varios soldados comunistas comenzaron a infiltrarse entre los campesinos de seis provincias distintas para después atacar edificios gubernamentales y cuarteles con armas portátiles y granadas de mortero. Se pusieron en alerta a todas las fuerzas estadounidenses y se pensaba hacer volver a las vietnamitas; pero por la noche la mayoría de los infiltrados habían caído o habían sido hechos prisioneros; por lo que se creyó que aquello no eran los preludios de la gran ofensiva anunciada por los servicios de inteligencia.La noche del 30 y el día 31, de repente, 84.000 combatientes reanudaron los ataques por todo el país. Al día siguiente, 1 de febrero, los comunistas ya estaban dentro de Saigón, habían atacado 36 de las 44 capitales de provincia, cinco de las seis ciudades autónomas y 64 de las 242 capitales de distrito. Durante los fuegos artificiales o poco después fueron atacados los principales cuarteles, la Junta de Jefes, la Emisora Nacional de Radio, el cuartel general de ARNV y varias embajadas. Pero una de la que más repercusiones ocasionó posteriormente fue el asalto a la Embajada de Estados Unidos por un comando de 19 vietcongs.La ciudad imperial de Vietnam, Hué, quedó totalmente en poder de los comunistas. Incluso en zonas consideradas seguras también fueron atacadas. Así la provincia costera al sur de Saigón fue tiroteada, el hospital acribillado y varias granadas impactaron junto al edificio.En el resto del país los guerrilleros se atrincheraban en las posiciones tomadas y aguardaban el contraataque con todas las armas a su alcance.La sorpresa fue casi total, pese a las sospechas fundadas que había. El ejército de Vietnam del Sur estaba sintiéndose desbordado; pero aún los oficiales incompetentes seguían fuera de sus puestos, sin dirigir las operaciones. No obstante, para los estadounidenses aquellos ataques constituían una oportunidad de descargar su inmensa potencia de fuego sobre un enemigo atrincherado en lugar oculto entre la maleza. Esta situación no estaban dispuestos a desaprovecharla.Los contraataques El ejército de Estados Unidos y el ARVN lanzaron contraataques generalizados con artillería, carros de combate y helicópteros incluida la propia capital.3 Todas las fuerzas disponibles fueron movilizadas y puestas a combatir para ir recuperando poco a poco el terreno perdido, empezando por la capital y continuando por las otras provincias, Hué fue de las últimas, pero finalmente también se reconquistó a un precio inmenso de destrucción.Los soldados regulares del Norte resistieron, pero más resistieron los guerrilleros del Vietcong que no fueron auxiliados ni reemplazados. En combates como éstos se forjó el legendario cuerpo de los Pijamas Negros, los miembros del Vietcong que vestían esta prenda tradicional vietnamita y que se encadenaban a los árboles, arrojaban lejos la llave y combatían con su fusil o subfusil sin posibilidades de retirada ni rendición.4Pese a todo, la inmensa potencia de fuego que podían desplegar los helicópteros estadounidenses y sus blindados hacía que casi cualquier posición fija tomada fuera indefendible, cosa que ya conocían los vietnamitas por batallas como la de Batalla del valle de Ia Drang o la Operación Starlight.Los combates resultaron muy duros y la destrucción que sufrieron las ciudades por el empleo de armas pesadas fue muy grande. El ejemplo más dramático lo constituyó la ciudad imperial de Hué, que quedó prácticamente arrasada. Pero, salvo casos como ése, en pocas horas, a lo más algunos días, la totalidad de lo perdido estaba recuperado.La Embajada de Estados Unidos se recuperó rápidamente porque el comando vietcong no logró ni siquiera cruzar el jardín. Las demás ciudades tardaron un poco más, quizá la última fue la de Hué, que ocuparon totalmente el 23 de febrero. A finales de marzo la actividad había decaído bastante.Las consecuencias Para los militares estadounidenses la victoria era completa, pues habían destruido casi totalmente al Vietcong y a las unidades infiltradas del EVN, unas 37.000 bajas confirmadas y quizá unas 50.000 calculadas por el Pentágono, aunque las de los aliados tampoco fueron desdeñables.El ejército del Sur resistió con fuerza la ofensiva y no se desmoronó. Tampoco el gobierno de Vietnam del Sur acusó especialmente la presión.Las fuerzas comunistas no fueron totalmente aniquiladas y en el verano de ese mismo año se habían reestructurado y pudieron lanzar otra ofensiva, llamada la del Mini Tet por su menor tamaño.Para el pueblo estadounidense la del Tet constituyó una derrota en toda regla. No sólo las optimistas afirmaciones de sus militares habían resultado totalmente equivocadas; sino que los comunistas podían entrar en cualquier lugar de Vietnam del Sur. Se había roto por completo la sensación de ir avanzando en la contienda y se había violado su territorio. Todo el esfuerzo de casi tres años de campaña se demostraba inútil. Para muchos más de los que lo pensaban a principios de año, Vietnam no era más que un matadero y había que ir pensando en abandonarlo. Intrigas e incógnitas En operaciones como esta se sabe muy poco de la postura vietnamita porque siempre han sido un libro cerrado. Si tuvieron o no varios motivos aparte del desgaste a las fuerzas de Vietnam del Sur y de Estados Unidos es algo que a principios del siglo XXI sigue ignorándose. Esto no debe extrañar en un régimen comunista como el de Hanoi; Stalin también prohibió realizar excavaciones en Stalingrado para no conocer el número de soldados soviéticos muertos allí, y el régimen de China mantuvo en secreto durante décadas los caídos durante la Larga Marcha. Siempre se ha considerado al general Vo Nguyen Giap un hombre cauto, buen estratega y que difícilmente caía dos veces en el mismo error. Por eso sorprende una ofensiva como la del Tet donde militarmente tenía todas las de perder. Detalle que él conocía perfectamente. Esto muestra, para algunos autores,2 que el general Giap, pese a ser cauto y paciente, también adolecía de impaciencia en determinadas ocasiones o de excesiva prisa por terminar la contienda. Un defecto que ya le llevó a sufrir numerosas bajas en Dien Bien Phu.Otros historiadores aducen que las intenciones de Giap con la Ofensiva del Tet realmente lo que pretendían era influir en la opinión pública estadounidense, cosa que logró con indiscutible éxito. Sin embargo, el propio General declaró que esta posibilidad no se tuvo en cuenta en la práctica y que el objetivo real era poner contra las cuerdas al gobierno del Sur mediante un fuerte desgaste. Existe otra teoría la cual postula como uno de los objetivos de esta ofensiva el “sacrificar” una fuerza aliada de Hanoi, pero con base en el Sur, difícil de manejar y, sobre todo, independiente del poder del Norte. Esto explicaría la razón por la que sus tropas tenían órdenes de atrincherarse en las posiciones recién tomadas a la espera de refuerzos, cuando sus actuaciones habituales consistía en atacar y desaparecer. Además se les mandaba resistir contra un enemigo con una potencia de fuego y una movilidad inmensamente superior a la suya, cosa que aprendieron con sangre en la Operación Starlight.Unido al postulado anterior o dentro del mismo, estaría un quinto objetivo: demostrar a los ciudadanos del Sur quién tenía el poder y quién daría las órdenes tras la futura reunificación. Esto explicaría los asesinatos selectivos realizados en Hué y otras ciudades, además de las fosas comunes encontradas.Pero resulta muy difícil saber si estos postulados son correctos o no sin tener acceso a las fuentes vietnamitas.


lunes, 11 de mayo de 2009

Sucesos de Tiananmen

Coche vs coche

Coche alemán capitalista.

Coche soviético.